ARTÍCLE SOBRE EL RIU VERD

El passat gener al diari ABC, ens va tornar a reviure la problemàtica del transvassament d'aigua Tajo-Segura. Ara bé, una columnista anomenada Arantxa Rica va recordar que aquest debat de l'aigua no és gens actual, ja que durant segles els habitats de Castalla, Tibi, Mutxamel i Onil ja van tenir alguna renya per l'aigua del riu.

De esta forma,
per si caduca l'enllaç i no es pot vore, reproduiré les paraules textuals de Arantxa Rica al diari ABC, del dia 26 de gener del 2009 . Però vos deixe l'original entrada per a qui vullga accedir: LLEGIR TEXT AL DIARI ABC PER ARANTXA RICA


Segons l'autora:


"El derecho de uso de las aguas del trasvase del Tajo-Segura tiene en jaque de guerra a las comunidades de Castilla-La Mancha, la de Murcia y a la valenciana desde hace ya algunos años. Aunque la problemática es de indudable actualidad, se trata de un continuo en la historia del levante español, según se desprende de los datos de las crónicas históricas.
Bien conocida fue la llamada huerta alicantina, situada entre los términos de Alicante, San Juan, Mutxamel y El Campello. Sin embargo, sus agricultores se vieron envueltos en numerosos conflictos con sus vecinos de Castalla, Tibi y Onil por las aguas del río llamado entonces Cabanes, más conocido como Montnegre en la actualidad.
El rey Alfonso X de Castilla, en el siglo XIII, hizo merced «in perpetuum» de todas las aguas naturales que nacen en el término de Castalla y de las pluviales que discurren por el mismo y este río a «los caballeros, mercaderes, homes buenos, sabidores de mar, fijos-dalgos» y demás cristianos de que se pobló la ciudad después de conquistarla de los moros, según la crónica de Viravens y Pastor. Como consecuencia de esta donación, las citadas aguas fueron repartidas entre los nuevos pobladores de Alicante.

Pantà de Tibi per Cabanilles s. XVIII


El reparto del agua
Así se dividió el riego en 336 hilos de las vivas y naturales y 336 partidores de las pluviales. Los propietarios utilizaban unas y otras respectivamente cada 21 días, turno que se anotaba en un libro en el que constaban los nombres y el agua que había correspondido a cada uno de ellos.
Ese libro se extravió durante las guerras que sostuvieron en el siglo XIV los reyes de Castilla con los de Aragón por la posesión de Alicante y los hacendados de la huerta acordaron un Consejo General para acordar de nuevo la distribución del agua, según los derechos adquiridos. Sin embargo, no tardaron en surgir los problemas sobre los derechos de uso. Así, algunos agricultores enajenaban la propiedad de las aguas por separado de las tierras, lo que ocasionó no pocos perjuicios, ya que algunas de las tierras se quedaban sin riego y para obtenerlo debían pagar elevadas sumas de dinero.

Por otra parte, los terratenientes de Castalla, Tibi y Onil hicieron algunas presas para regar sus propiedades, lo que impedía que el agua llegara a la huerta alicantina. Un laudo arbitral puso fin al litigio y ratificó los derechos de los regantes de la huerta alicantina.
No obstante, pocos años después los terratenientes citados se desentendieron del convenio y «distrajeron» de nuevo las aguas, según explica Viravens.El Concejo de Alicante volvió a protestar y los derechos se volvieron a ratificar, aunque los terratyenientes haciendo una vez más caso omiso continuaron con sus prácticas.
Los usuarios legales presentaron una demanda ante la Audeincia de Valencia, que el 2 de mayo de 1550 ratificó el acuerdo y sentenció «todas las aguas debían correr libres por el río hasta la huerta sin poder construirse por nadie embarazo alguno que destruyese el curso natural».
Los cultivos aumentaban, no así el agua. Un vecino de Mutxamel, Pedro Cano Izquierdo, ideó crear en la garganta que forman dos cerros en Tibi una presa: el pantano de Tibi. Esta obra cambió las condiciones de riego, aunque no consiguió frenar las disputas por el derecho a utilizar las aguas del río. A pesar de los fallos judiciales y sanciones, se siguieron construyendo presas ilegales. En 1697 una sospechosa voladura dejó durante largos años inhabilitado el pantano.

Los ecos de «La Nave»
En 1848, el periódico alicantino «La Nave» se hacía eco y en un artículo exponía que para remediar los males de la huerta era necesario destruir cuantas presas abiertas ilegales hubiera.La apertura del pantano para disponer del agua fue también causa de controversia. En 1877, la situación llegó a tal límite que un juzgado exigió al Sindicato de Regantes que entregara los instrumentos necesarios para mover la paleta.
Desde el siglo XIII la antigua huerta alicantina, en la comarca de L´Alacantí, se vio envuelta en numerosos litigios con las localidades vecinas por el uso del agua del río Montnegre y del Pantano de Tibi
Un paraje de la característica marjal alicantina"

Vista actual del pantà de Tibi

Comentaris

Anònim ha dit…
JUAN CARLOS molt interesant.
Tonino ha dit…
Ey Jose, es un article molt curios. No sabia que fa uns segles ja estaven igual que ara.

Salutacions Jose¡¡¡
jorge ha dit…
perque no lleven la maldita depuradora y tornen a buscar el naixement del riu verd eeeee?

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